Baje de peso a la francesa
El régimen de moda no es una dieta, sino una serie de lineamientos para comer bien, recopilados en el best seller Las francesas no engordan.
Por Elisa Sicouret Lynch.
• Fotos: Stock.xchng
 |
Se la pasan tomando vino, comiendo quesos, devorando deliciosos baguettes... ¡y no suben ni una libra! Los franceses (que tienen apenas un 11% de población obesa) parecen haber descubierto el camino hacia la verdadera felicidad que cualquier mujer quisiera encontrar: comer de todo, sin ganar peso. Y Mireille Guiliano halló en este secreto el éxito para su libro récord en ventas en todo el mundo, French women don’t get fat (Las francesas no engordan).
Considerado una Biblia de la nutrición, el texto no es un compendio de dietas, sino una recopilación de consejos para aprender a comer bien. Y, al parecer, los tips funcionan. La actriz Anne Hathaway es un buen ejemplo, ya que para el rodaje de la comedia The Devil wears Prada pasó de una talla 6 a una 4, gracias a que siguió los lineamientos de la autora al pie de la letra. “El libro es maravilloso. Lo que me encanta es que no es un plan de dietas, sino que te dice lo que tienes que tener en cuenta al comer”, dice.
Guiliano, quien por más de 20 años ha trabajado en el conglomerado Louis Vuitton de París, es enemiga de las dietas que prometen hacer perder peso rápidamente porque asegura que esas libras se recuperan con facilidad. Por eso propone un régimen basado en el estilo de vida francés, en el que no existe la obsesión por la cantidad de carbohidratos o calorías de las comidas. Se trata de un cambio en nuestros hábitos alimenticios y hasta de nuestras costumbres.
 |
Lento, pero seguro
Para ver los resultados de lo que propone el libro (que tuvo una continuación, French women for all seasons: A year of secrets, recipes and pleasure, editada en el 2006), hay que ser pacientes. Se adelgazará progresivamente, recién desde los tres meses en adelante.
¿En qué consisten las teorías de Mireille Guiliano? Primero, en tomar conciencia de que se quiere bajar de peso por una misma, no por otros. Luego hay que analizar las razones que llevaron a engordar, pues solo al resolver esos problemas se podrá avanzar.
Este es el punto de partida para un cambio mental radical acerca de la manera como nos alimentamos, y para examinar el criterio con el que elegimos los productos que llevamos a la mesa. Pone el ejemplo de que se sataniza al alcohol porque engorda mucho, cuando una copa de vino con las comidas no resulta tan perjudicial; no así los cocteles, que sí representan demasiadas calorías.
En otras palabras: no es cuestión de eliminar alimentos de nuestra vida porque sí, sino de comparar y hacer una selección de cuáles son los más saludables.
Consejos
Estos son algunos de los trucos básicos que sugiere el libro para mantener la figura:
Comer variado:
Este es, quizás, el consejo más importante de Mireille Guiliano, porque solo al degustar nuevos sabores podremos olvidar los alimentos que hemos dejado de lado. Ni más, ni menos, como si se tratara de “un viejo amor que ha perdido la pasión, lo cual sin duda te meterá en problemas”, dice la autora, por aquello de la tentación. Pruebe diferentes sazones, hierbas y productos, cuidando que sean siempre de buena calidad.
Tomar mucha agua:
Ayuda a la hidratación del organismo y a explusar toxinas que hinchan el cuerpo. Lo aconsejable es beberla al despertarse, en lugar del café o el jugo.
Controlar las porciones:
Hay que ir reduciendo la cantidad de la comida poco a poco. Aquí es vital una balanza, para medir hasta la última onza de los alimentos y disminuir así las porciones sin sufrir demasiado.
Masticar y saborear bien cada bocado:
Aunque parezca ilógico, reparar en lo que se está comiendo, y en qué cantidad, ayuda a ingerir menos alimentos. “Come con tus cincos sentidos alerta”, dice Guiliano, quien además cree que tomar solo tres bocados de cada platillo es suficiente para estar satisfechas y calmar la ansiedad que se pueda tener por cierto tipo de productos (como los dulces, por ejemplo).
Llevar un diario de lo que comemos
Ver plasmada en papel la cuenta de cuántos panes o chocolates hemos ingerido al día es la mejor manera de controlar qué nos llevamos a la boca. Así resultará fácil deducir qué alimentos necesitamos evitar o disminuir en sus porciones.
Caminar:
Así sea que suba las escaleras de su oficina en lugar de tomar el ascensor, le ayudará a mantener su estado físico.
* Las francesas no engordan se vende en las librerías del Ecuador a $20,50.
El libro motiva a hacer un cambio en nuestros hábitos alimenticios y de estilo de vida.
Recetas
Estas son algunas recetas personales de Mireille Guiliano que aparecen en Las francesas no engordan.
Sopa básica de vegetales (8 porciones)
Ingredientes: • 2 papas
• 1 col pequeña
• 2 puerros
• 2 zanahorias
• 2 tallos de apio con sus hojas
• 2 cebollas amarillas medianas
• Pimienta recién molida
• 2 cdtas. de sal
• ½ cdta. de tomillo seco
• 2 hojas de laurel
• 1 manojo pequeño de perejil fresco
• 10 tazas de agua
Se pueden añadir otros vegetales a gusto.
Preparación: Pele los vegetales; corte las papas y la col en cubos pequeños; lave cuidadosamente los puerros y córtelos a través, y corte también las zanahorias, el apio y las cebollas. En total deben quedarle unas 10 tazas de vegetales listos. Use la misma cantidad de agua.
Colque los vegetales en una olla de acero; sazone con la pimienta y la sal, y añada el tomillo, el laurel y el perejil. Agregue el agua, cubra y deje hervir lentamente. Reduzca el fuego y cocine por una hora y media.
Retire y deseche las hojas de laurel; escurra los vegetales y reserve el líquido, y haga un puré con ellos en un molino, regando por encima el líquido que ha guardado para que el puré no quede tan espeso. Recaliente la mezcla hasta que alcance el primer hervor, compruebe la sazón y sirva.
Torta de chocolate sin harina (8 porciones)
Ingredientes: • 8 onzas (½ libra) de chocolate negro
• 8 onzas (½ libra) de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente (necesitará más para enmantequillar el molde)
• 4 huevos grandes
• 1 taza de azúcar
• ¼ taza de Grand Marnier o un licor de naranja
• 6 cdas. de maicena
Preparación: Precaliente el horno a 350°F (180°C), y enmantequille un molde para pies de 9 onzas (2 ¼ tazas), o un molde en forma de rosca (aro) para 4 tazas. Corte el chocolate y derrítalo en un bol a baño María; retire y deje enfriar. Mientras tanto, coloque la mantequilla en otro bol para mezclar.
Vierta el chocolate frío sobre la mantequilla en el bol para mezclar y bata por 2 minutos, hasta que quede una mezcla espesa. Separe.
En otro bol, bata los huevos; empiece a añadir el azúcar, batiendo a alta velocidad, hasta que los huevos estén gruesos y de un tono amarillo pálido (unos 6 a 8 minutos). Tanto la mezcla de los huevos con el azúcar, como la del chocolate con la mantequilla, deben tener una consistencia similar.
Bata la mezcla del chocolate con la mantequilla en la del huevo y el azúcar, y añada el Grand Marnier o el licor de naranja. Bata durante 1 minuto más para que quede bien mezclado; luego, cierna la maicena sobre el preparado y, con una cuchara grande, incorpórela delicadamente.
Vierta el preparado sobre el molde; nivele la mezcla en el mismo y cubra con papel encerado, enmantequillado. Coloque el molde dentro de una fuente para hornear (para hacer un baño María) y llene el plato con agua a punto de hervir, casi hasta el borde del molde. Ponga la fuente con el molde en el horno precalentado, durante 45 a 50 minutos, y deje enfriar. Espere media hora para remover la torta del molde. Puede servirla con crema batida sin azúcar.