Diana, bastante delgada

“Siempre fuimos tres”

El 29 de julio de 1981, Diana se convirtió en Princesa de Gales, al casarse con Carlos de Inglaterra y once meses más tarde dio a luz a su primogénito, William (el 21 de junio de 1982). El tiempo transcurrió y detrás de una falsa alegría, la esposa del heredero británico lidiaba con el dolor y la decepción de un matrimonio que prácticamente vivía de las apariencias. Su condición monárquica la llevó por años a soportar las infidelidades de su esposo, quien siempre mantuvo un romance extramarital con su amante de toda la vida, Camilla Parker Bowles (su actual esposa).

Es más, según varias fuentes, el nacimiento de Harry, el menor de los hijos de Diana y Carlos, (el 15 de septiembre de 1984), se dio casi milagrosamente, pues la pareja concibió al pequeño en uno de los momentos de mayor crisis conyugal, que culminó con la firma del divorcio, el 28 de agosto de 1996. “En mi matrimonio, siempre fuimos tres”, fueron las palabras con las que la propia princesa, durante una entrevista con Martin Bashier para la BBC de Londres, describió el motivo de su divorcio (firmado el 28 de agosto de 1996).

Pero el pueblo inglés no olvidó fácilmente. Cuando Carlos se casó con Camilla, algunos fieles simpatizantes de Diana de Gales protestaron en las afueras de su antigua residencia del palacio de Kenington, en Londres, incluso, hoy en día aún hay ciertos sectores británicos que consideran que Camilla jamás podrá igualar a Diana.

Introducción
¿Accidente o atentado?
Lady Diana
"Siempre fuimos tres"
El momento de la confesión
William y Harry, sus grandes amores
Una reina humanitaria
Su estilo, un sello inconfundible
Polémicos romances
La reina, su otra rival
La nueva Di

 


Todos los derechos reservados l © 2007 Revistahogar.com