Nicolás Issa Wagner: El más joven entre los jóvenes
Con solo 29 años, este abogado ya tiene en su curriculum el cargo de Ministro de Estado. Según él, a la hora de trabajar, el empuje ha sido más importante que la experiencia.
TODAVIA NO LLEGA A LOS 30 AÑOS y si los tuviera no aparentaría esa edad. Su imagen juvenil e incluso su manera de hablar hacen pensar que uno está con un chico recién salido de la universidad. Y aunque no ha pasado mucho de tiempo de aquello, Nicolás Issa Wagner es Ministro del Litoral desde hace casi nueve meses. Un nombramiento que llamó la atención en su momento, pero que no sorprendió porque se venía desempeñando como Director del Servicio de Rentas Internas en Guayaquil.
¿Qué vio el Presidente en usted para este cargo? Algunos me han hecho esa pregunta y creo que debería ser él quien la responda. Pero creo que siempre ha habido una buena relación de amistad, consideración y respeto, lo que pudo haberlo llevado a esa decisión. En su cargo la juventud puede ser un factor en contra y a favor.
¿Cómo ha sido? Es un proceso. Cuando eres joven tienes que aprender más, pero ser joven también te da más fuerza, más vitalidad para afrontar ciertas cosas.
¿Y en contra? Cuando tienes 29 años nadie se espera ser Ministro de Estado… hay gente que al verte joven cree que puede inducirte a ciertas cosas o decirte lo que tienes que hacer. Además, Nicolás Issa ha debido hacer frente a los comentarios de varias personas que han criticado su gestión por su edad. Uno de ellos fue el alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, con quien en la época invernal se desató una polémica por las inundaciones que ocurrieron en la ciudad: “Eso quiere decir que por lo menos le interesa lo que estamos haciendo y es la mejor muestra de que nuestro trabajo ha tenido algún eco en la comunidad…Llovió en Guayaquil, se inundó y ya cuando el problema se le vino en serio, la única manera de defenderse era atacando a la otra parte. Yo lo entiendo. De alguna manera creo que hubiera sido importante poder haber trabajado en conjunto desde el inicio del año como se lo planteamos, pero a veces así es la política y hay que entenderlo”, sostiene este abogado que asegura que durante su gestión los impactos del último invierno fueron mucho menores en comparación al año anterior.
En familia
Desde los 22 años de edad, el Ministro Issa vive solo. “Ha sido difícil”, confiesa, “sobre todo al llegar la noche en que tienes que comer fuera o prepararte algo, es un cambio. Pero por otra parte, aprendes a ser ordenado y eso te ayuda”. Su hermana Cristina, quien está casada, es quien le ha dado una mano en el cuidado del hogar, sobre todo ahora que Nicolás está en la casa de sus padres, desde hace dos años cuando ellos partieron a España por las funciones diplomáticas que desempeña su papá, Nicolás Issa Obando, una figura activa de la política ecuatoriana en las últimas décadas y con quien lo comparan. “La gente siempre trata de estigmatizar o hacernos competir. Es mi papá y tengo con él una buena relación de mucho respeto”, asegura mientras cuenta que se mantienen en contacto por teléfono, aunque es complicado por las diferencias horarias.
¿Y cómo ha manejado el carácter fuerte de su papá? Siempre ha sido así, pero eso te ayuda en tu formación y es positivo. Cuando te exigen más, tú tienes que dar más de ti. Si no te exigen, en el camino puedes desviarte y luego arrepentirte. Ese no fue mi caso, por suerte. Con un trabajo que le demanda viajar constantemente, lograr un equilibrio entre la vida personal y laboral ha sido casi imposible. Y, ¿vale la pena?. “Yo creo que sí, mientras estés convencido y haciendo lo que te gusta”, asegura. Sin embargo, su apretada agenda le impide tener contacto frecuente con sus sobrinos, especialmente con el más pequeño, de quien será padrino de bautizo y al que solo ha podido ver una vez desde que nació hace poco más de dos meses. Su único día libre es el domingo “y lo que hago es dormir para recuperar lo que no he dormido en la semana”.
Algo en privado
“Esta es la primera entrevista que he dado en las que he hablado de cosas personales. Cuando me las preguntan, no respondo”, dice al cuestionarle que es difícil encontrar información sobre él en los medios. Por ser un funcionario público está expuesto a comentarios de todo tipo. "Ya no me preocupo por eso porque hasta han dicho que soy del 'otro equipo'. Por ahí me preguntaron eso y qué puedes hacer. Estás expuesto a ello". Hace poco terminó una relación sentimental de poco más de un año por razones que prefiere no comentar. No cree que su trabajo haya influido en esto sino que "es algo que no se puede arreglar y eso es todo". ¿Qué es importante para que el amor funcione?, le preguntamos. "La confianza y la lealtad", responde. Entonces, ¿hubo falta de confianza y lealtad en su relación?, le cuestionamos. Y se ríe. "No me hagas hablar tanto, pero al buen entendedor, pocas palabras". Al momento, Nicolás Issa asegura que no sueña con estar casado, pero tampoco cree que deba pasar mucho tiempo para ello. Está seguro de que el amor llega, que es un proceso que tiene que pasar para encontrar a alguien que te vaya a querer por siempre y que lo único que quiere es que su pareja sea “fiel y leal”. “Esas dos cosas y nada más”.
En pocas palabras
De la gente que ha conocido en la función pública, ¿de quién se acordará siempre? Talvez de mis dos secretarias, la que tuve en el Ministerio de Salud y la del SRI porque eran mayores que yo y me veían de forma casi maternal tratando de que no me pase nada, diciéndome que la gente es mala. Y es verdad. En la burocracia tú no tienes amigos. Todo es circunstancial.
¿Qué le asusta de este trabajo? A estas alturas, ya nada (ríe). No me asusta, pero una de las cosas más difíciles en esto es la soledad. La gente piensa que estás super bien. Puedes estar con toda la gente, pero te sientes solo.
¿Qué aspira a conseguir dentro de la vida política? Habría que esperar. Ha sido una carrera corta en la que he podido desempeñar varios cargos de primer nivel. Lo que venga no lo sé, solo pienso seguir trabajando desde el lugar donde esté, servir al país en lo que esté a mi alcance.
Si pudiera promulgar una ley en su país, ¿cuál sería?
No se me ocurre algo puntual, pero sí quisiera que haya más justicia porque a veces las leyes se promulgan, pero no se cumplen. Lo que hace falta es justicia.
Si pudiera cambiar un hecho de la historia del país, ¿cuál sería?
La entrega del Ecuador en el año '98. Jamás lo hubiera firmado.
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Por Alexandra Zurita Andrade - azurita@vistazo.com | Fotos: César Anchundia