Síguenos en:
facebook twitter
ACTUALIDAD ¡Alto! Exceso de cirugías Son bellas, famosas y ¡obsesionadas con los "retoques" estéticos! ¿Por qué estas celebridades se empeñan en desfigurar sus rostros?


¡Alto! Exceso de cirugías

Fotos: Reuters, EFE, AFP y Archivo

Renée Zellweger
Su rol protagónico en la película El diario de Bridget Jones, la obligó a aumentar más de 13 kilos. El cambio era notorio en cuanto a su figura. Pero ni aquella transformación la hacía lucir tan distinta a como se ve hoy en día Renée Zellweger. Tiene un cutis completamente libre de arrugas (pese a sus 44 años). Hace unos meses, en un evento de Armani, en Nueva York, a muchas personas les costó reconocerla y, al darse cuenta de que se trataba de Renée, más de uno quedó conmocionado. “Cuando una actividad llega a afectar a una persona, su comportamiento cambia y lo que antes se lo manejaba con prudencia, ahora se convierte en una obsesión, esta pasa a ser una adicción”, recalca Victoria de Murrieta, orientadora y terapeuta familiar.

Los singulares ojos achinados de Renée, ahora lucen completamente  diferentes.

Liza Minelli
Icono del cine y la música, ella es otra de las víctimas de la obsesión por las cirugías plásticas. A sus 68 años, Liza Minelli atrapó la atención de  todos en la reciente entrega de los Oscar, no solo por el excéntrico look de su pelo, a juego con el vestido azul que lucía, sino porque su rostro se veía prácticamente desfigurado. La propia presentadora del evento, Ellen DeGenneres, se refirió a ella como “una de las mejores imitaciones de Liza Minnelli que he visto en mi vida”, al mismo tiempo en que las cámaras mostraban el rostro de la actriz. “No es un secreto que la sociedad fomenta y estigmatiza la cirugía estética en mujeres”, dice el periodista Spencer Kornhaber en la revista The Atlantic. Y no solo sucede en Hollywood, pues este es un hecho que se da en la sociedad en general.

Arriba, Liza en el 1994. A la derecha, la estrella en la reciente entrega de los Oscar.

Meg Ryan
La reina de las comedias románticas de la década de los 90, también se ha vuelto presa de la obsesión por los "retoques" faciales. La expresión dulce con la que Meg Ryan cautivó  a sus fans en cintas como Sleepless in Seattle o You’ ve got mail, ha quedado en el pasado luego de su tránsito por los quirófanos. Su rostro actual es el resultado de varios liftings, operaciones de labios, nariz y pómulos, además de innumerables sesiones de bótox. ¿Es consciente del error que ha cometido con su cara? Parece que sí, pues la actriz ha comentado públicamente que está arrepentida de muchas de sus operaciones.

Sobre estas líneas, Meg en el 2013, con el rostro totalente distinto al de 1998, cuando protagonizó You've got mail.

Duquesa de Alba
A sus 88 años, Cayetana Fitz-James Stuart es reconocida como la persona con más títulos nobiliarios en el mundo, y pareciera ser también la mujer con más desastres estéticos en su rostro. Operación de nariz, rellenos de colágeno, bótox e innumerables liftings son algunos de los procesos a los que se ha sometido la duquesa de Alba, llegando a lucir una cara casi desfigurada. Lo más preocupante es que a la edad de la noble madrileña, las cirugías pueden resultar peligrosas, lo cual probablemente a ella no le importe a la hora de acudir a este recurso para atenuar su edad, ya que es 25 años mayor que su esposo, Alfonso Diez.

La Duquesa de Alba muestra una notable transformación a través de los años.

Kim Novak
Otra que desató comentarios en la última edición de los premios de la Academia fue Kim Novak. A sus 81 años, la actriz, quien fue la musa de Alfred Hitchcock y que protagonizó legendarias cintas del cineasta, como Vértigo (1958) refleja lo que muchos han catalogado como “la peor cirugía de Hollywood”. Este es uno de los innumerables casos en los que las personas caen en una especie de círculo vicioso, ya que poco después de haberse “retocado” algo, casi enseguida vuelven a fijarse en otra parte de su cuerpo con la que no están contentas… Es como si no pudiesen parar.

A la izquierda, Kim Novak en la reciente edición de los Oscar. Sobre etas líneas, la actriz en 1958.

Melanie Griffith
La estrella que llegó a la fama en los 80 con Working girl –cinta por la que ganó el Globo de Oro como mejor actriz, en 1989− dio un giro drástico a su apariencia y a su suerte en Hollywood. Estiramientos faciales e inyecciones de colágeno en los labios son algunos desaciertos que Melanie Griffith ha tenido con su rostro. Según la actriz Jane Leeves –conocida por su papel protagónico en la serie de televisión Frasier–, “las operaciones estéticas no te garantizan un lugar en el mundo del espectáculo... Mira lo que le ha pasado a Melanie Griffith: su carrera está arruinada desde que se volvió loca por la cirugía estética. Era una mujer hermosa y ahora parece falsa", declaró.

Arriba: Melanie cuando protagonizó Working girl. Abajo: una imagen de la actriz en 1992. Sobre estas líneas, su imagen luce falsa y destruida.

Cuestión de autoestima
La solución a un problema de este tipo sería trabajar en la autoestima de la persona. Si bien es cierto, en algunos casos es necesario recurrir a una cirugía estética, incluso para mejorar la autoestima, por ejemplo, cuando algo en la realidad −y no por la percepción− está afectando la apariencia física, o si un defecto congénito es muy notorio. “Verse bien ayuda mucho a sentirse contento. Lo más importante es no dejarse presionar por la exigencia del medio social que nos rodea o por la cantidad de ofertas publicitarias dando facilidades de toda índole y de posibilidades infinitas para alcanzar perfección y belleza”, enfatiza la especialista.

Asesoría: Victoria de Murrieta.  Orientadora y Terapeuta Familiar. Telf.: 2938234. Guayaquil.


Páginas: 1


Edición # 596 - 21 de abril de 2014

Orientación

Encuesta

Para mantener tu cuerpo en forma, prefieres:

Realizar una dieta rápida.

Salir a correr al parque con unas amigas.

Acudir una hora diaria al gimnasio.

No comer en exceso.

Sociales

Matrimonio civil

En la casa de los papás de la novia en Montañita, contrajeron matrimonio civil Tatiana Vernaza Gonzenbach y Ricardo Flores Gallardo.

Leer más
sociales