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ESPECIAL El mensajero de la misericordia A menos de un mes de la llegada del Sumo Pontífice de la Iglesia Católica al Ecuador, es imposible no hacer un repaso por los más de dos años de su papado. Aquí conversamos con dos de sus compañeros de viaje.
A menos de un mes de la llegada del Sumo Pontífice de la Iglesia Católica al Ecuador


El mensajero de la misericordia


El mensajero de la misericordia


A menos de un mes de la llegada del Sumo Pontífice de la Iglesia Católica al Ecuador, es imposible no hacer un repaso por los más de dos años de su papado. Aquí conversamos con dos de sus compañeros de viaje.


Por Tania Tinoco
Fotos: Reuters y cortesía 

Hace rato que las muestras de humildad del Papa Francisco me dejaron de sorprender. No porque deje de emocionarme, sino porque conforme avanza su papado, vemos que su andar no se apoltronó en los gestos: pisó fuerte y avanza seguro, con un cayado firme, fundido en el  fragor de la misericordia. Esa gracia que riega y comparte, como  una suerte de bálsamo milagroso que vuelve casi todo posible, hasta lo improbable posible, en un periodo revolucionario para la Iglesia.

Anunciando un año jubilar de la Misericordia, que arrancará en diciembre,  Francisco llega al Ecuador el domingo 5 de julio de este 2015; 30 años después de que un Pontífice lo visitara por primera vez, Juan Pablo II, en enero de 1985. En esta segunda ocasión, el Papa llegará en un Airbus con una comitiva no menor a 70 personas, en su mayoría periodistas, corresponsales en El Vaticano, encargados de contarle al mundo lo que hace y dice Francisco, el líder espiritual de 1.200 millones de personas  y la figura más mediática del planeta.


Fue elegido  el 13 de marzo de 2013,  en un Cónclave que duró 25 horas y media.  Dos días después,  convocó al Aula Paulo VI  a los más de 6 mil periodistas que cubrieron su elección, en un gesto inédito para la Iglesia Católica. Me tocó estar allí y fue emocionante y a la vez clarificador del estilo abierto y frontal que inauguraría Francisco. “El trabajo de los periodistas requiere estudio, sensibilidad y experiencia”, nos dijo, pero implica: “Una atención especial respecto a la verdad, la bondad y la belleza y estos nos hace particularmente cercanos, porque la Iglesia existe precisamente para comunicar esto: la verdad, la bondad y la belleza en la persona”. Era el Papa y enaltecía nuestra labor de periodistas. 



LA PERIODISTA QUE APOSTÓ POR EL


Las apuestas por los nombres parecen ser una vieja tradición londinense, y para aquellos días de Sede Vacía, tras la renuncia del Papa Benedicto XVI, se dio  paso a un nuevo Cónclave, armándose  la consabida  ronda de apuestas.  En la lista de los papables, el cardenal argentino no figuraba en  los primeros renglones, sino en el puesto 42 (o 46).  Tal como Francisco lo contaría más tarde, él  había llegado a Roma con “una valijita chiquita”, confiado en que volvería a Buenos Aires antes de Semana Santa,  por lo que  había dejado adelantado su sermón para el Domingo de Ramos.


Quienes leyeron La Nación (periódico argentino) en la mañana de aquel 13 de marzo de 2013,  posiblemente no le dieron mayor crédito a las líneas de su corresponsal en Roma, que hacía una apuesta por Jorge Mario Bergoglio. Sin dinero de por medio,  pero alentada por sus fuentes vaticanas, ella había publicado que el Cardenal argentino  podía ser elegido Papa, al confirmarse el “efecto avalancha”, es decir, recibir una cascada de votos, tras haber despertado enorme interés dentro de los Cardenales electores.


Solo ella lo vio venir y su nombre, Elisabetta Piqué, empezó a oírse en todos los círculos vaticanos.  San Pedro y sus alrededores eran entonces  mucho más que la Ciudad Eterna, la capital de los reflectores, del catolicismo y la fe.  

La designación de Francisco adelantaba la primavera. Había llegado el primer Papa latinoamericano, el primer jesuita, al que habían ido a buscar al confín del mundo...

Casi un año después conocí a Elisabetta Piqué, a través de Tomas Ciuffardi, (ex periodista de la BBC de Londres y hoy integrante del programa Visión 360) tras el éxito de su libro.    


Elisabetta Piqué, periodista argentina que acompaña al Papa en todos sus viajes oficiales.   Abajo, ella junto a Tania Tinoco en Roma.


FRANCISCO, VIDA Y REVOLUCIÓN

Entonces comprendí por qué su obra era la biografía más fiel del Papa: lo conocía bien, eran amigos desde cuando ambos vivían en Buenos Aires, tiempos en que Elisabetta, hoy de 48 años,  lo llamaba –Padre Jorge- y como tal, incluso, bautizó a sus hijos.

En diciembre pasado, el Papa le concedió una entrevista formal (una de las pocas que ha aceptado)  en la que el romano Pontífice reconoció que aún tiene un enorme desafío puertas adentro, para lograr el cambio que se planteó: una iglesia pobre para los pobres,  que vuelva a sus inicios y que  salga de sí “hacia las periferias existenciales, abandonando su posición autorreferencial” y donde toda criatura humana tenga la oportunidad de “dejarse envolver por la misericordia de Dios”.

VIAJAR CON EL PAPA

En estos dos años y más de pontificado,  esta rubia argentina,  de ancestros catalanes, gentil y sencilla, lo ha acompañado a todos los viajes internacionales, y para escribir este artículo para HOGAR le pedí unas líneas sobre cómo es viajar con el Papa…

“Viajar con Francisco es un gran privilegio, he ido a todos los viajes internacionales que ha hecho hasta ahora: Brasil, Tierra Santa, Corea del Sur, Albania, Turquía, Sri Lanka y Filipinas.  El vuelo papal es una experiencia única: el Papa suele saludar, uno por uno, a los cerca de 70 acompañantes, mostrándose como siempre totalmente accesible, listo a bendecir fotos de algún pariente enfermo, rosarios, a escuchar y hasta a sacarse selfies con algunos. Y como ya se ha vuelto costumbre, en el vuelo de regreso concede una conferencia de prensa a 10.000 metros de altura en la que responde, sin filtro y sin red, a todo tipo de preguntas, quedándose a veces más de una hora de pie, en medio de turbulencias y ostentando gran sentido del humor.


En esos vuelos, cuando Francisco me ve, no esconde que me conoce desde que era el padre Jorge. Me saluda, como siempre, muy sonriente y les manda ´un beso´ a mis dos niños, Juan Pablo y Carolina, a quienes él bautizó en Buenos Aires.

Creo que uno de los secretos del éxito de Francisco es justamente no haber cambiado, seguir siendo el padre Jorge, aun cuando es el líder máximo de la Iglesia Católica.  

Una de las frases que más me gustaron de la entrevista que me concedió en diciembre pasado fue la que se dijo a sí tras ser electo Papa: “Jorge, no cambies, seguí siendo el mimo,  porque cambiar a tu edad es hacer el ridículo”.

Elisabetta me ha confirmado que acompañará al Papa en cada uno de sus actos en el Ecuador, y seguirá con él a Bolivia y Paraguay, en lo que será su primera visita pastoral al continente americano.


TESTIGO, A POCAS CUADRAS  

Por el Programa Visión 360 volví a Roma un año después de la elección de Francisco. Habían empezado los cambios. El estilo frontal y campechano del Papa se imponía ganando simpatías… El Pontífice rompía protocolos y se mostraba cercano. Había acabado con muros milenarios, como el que invisibilizaba a los homosexuales. Se permitía preguntarse quién era el para juzgar a un gay. Reconocía que el celibato no era un dogma de la Iglesia y hacía un guiño a los divorciados vueltos a casar.

Había instaurado la figura del Papa Emérito, (Benedicto XVI), nombrado a un grupo de consejeros, Cardenales de todos los continentes, para sostenerse en sus opiniones (el G-9). Se preparaba a convocar un Sínodo para la Familia y, aunque había tomado pasos importantes para la Reforma de la Curia Romana,  aún no se había revelado su papel de gran mediador en conflictos internacionales, como lo conoceríamos después.




El español Javier Martínez-Brocal dirige Rome Reports, la agencia de noticias que informa sobre los asuntos del Vaticano.


CERCANOS A Él

A solo unos pasos del  lugar donde el Papa tomó estas y otras decisiones, está la oficina de Javier Martínez-Brocal, un simpático y formal joven español, muy respetado en su tarea de dirigir  Rome Reports, una importante Agencia de Noticias que toma el pulso del Vaticano y de todos los acontecimientos relacionados con el Papa.  Conversar con  Javier  es como tomar una clase con un experto profesor que actúa con generosidad y sin poses. En los viajes importantes, integra la comitiva Papal de prensa y ha confirmado su llegada al Ecuador.


¿Cómo es acompañar al Papa?

“Profesionalmente es un desafío, porque acompañas a uno de los personajes más escuchados de la actualidad. Es una responsabilidad. Cuando viajamos a Turquía nos dijo: ‘Ayudadme a cumplir mi misión’. Lo veo como una persona que tiende puentes, que lleva esperanza”

¿Es muy difícil la cobertura?

“No para ni un minuto. El ritmo es intenso, a veces duro.  Aprendo mucho de él y de las personas de los países que visita.  A menudo se te saltan las lágrimas de emoción al ver de cerca la bondad de la gente, cómo muestran su fe en Dios cuando están cerca del Papa.

Humanamente es muy emocionante. Recuerdo una vez, cuando me entregaron el boleto, me dijeron: ‘Bienvenido a la barca de Pedro, que ahora es un Airbus de más de 100 asientos’.


Su pluma tiene el reconocimiento directo de Francisco, quien le ha ofrecido gestos personales, de amistad… “Son gestos pequeños, domésticos, pero muy significativos”.

Javier recuerda que, en principio,  Francisco les dijo que no quería dar entrevistas, pero que le gustaría conocerlos personalmente, saber quiénes eran, qué les gustaba y qué les preocupaba… Entiendo que pronto se identificaron y conocieron, pasando a tener una relación más cercana… “Cuando hablamos, le conté que mi hermano había perdido el empleo hacia 7 meses. Le mostré una foto y le vi conmovido.  Luego puso la mano encima del rostro de mi hermano y rezamos juntos por él. Para mí fue muy importante.  Unos meses después, mi hermano encontró un trabajo.  Cuando se lo conté al Papa me respondió: "Me alegra mucho. Cada vez estoy más convencido del Poder de la Oración”



ESPERANDO A FRANCISCO

Es difícil adivinar lo que viene a decirnos Francisco.  Pero es indudable que en su mensaje pastoral estará incluida la invitación a la misericordia… Escogió esta gracia como lema, cuando se convirtió en Obispo. Esa frase de San Beda, que dice: “Miserando atque eligendo”, y que traducida se lee: “Lo miró con misericordia y lo escogió”.

Tal vez por eso, ha insistido en una visita al santuario de la Divina Misericordia en Guayaquil, seguramente  para recordarnos la necesidad de sumergirnos en ella porque “la misericordia cambia al mundo, hace al mundo menos frío y más justo”.  Bienvenido Mensajero de la Misericordia.




Un gran cambio


En la conversación entre Tania Tinoco y el periodista español Javier Martínez-Brocal se habló de las reformas del Papa.


En la entrevista que te hice con ocasión del primer año de papado, dijiste que los cambios, esperados por muchos, iban a tomar su tiempo.  ¿Sigues pensando lo mismo?


“Ya ha hecho el gran cambio: el Papa de la ternura nos ha cambiado el corazón a muchos.  Pienso que no se conforma con reformar la estructura del Vaticano, y no creo que quiera cambiar la doctrina. Pero con su forma de ser, está cambiando la cultura. Los efectos se verán a largo plazo, pero serán mucho más profundos”.


Le pedí compartir estas líneas con los lectores de Revista Hogar, que esperan, como tantos ecuatorianos, la visita Pastoral de Francisco, de la que Javier formará parte.  Nunca ha venido al Ecuador y me ha manifestado su emoción de conocer este país de la mitad del mundo.


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