Síguenos en:
facebook twitter
PORTADA Comida orgánica: ¿Moda o salud? Con la ideología de cuidar el planeta, el consumo de alimentos orgánicos está en boga. En el Ecuador existen, pero su producción es mínima, a pesar de que evitan el cáncer.


Comida orgánica: ¿Moda o salud?

Por Dágueda Salgado Ordóñez. dsalgado@vistazo.com

Fotos: Fotolia y César Anchundia.




Es común haber escuchado hablar de la famosa comida orgánica. En la actualidad, se la promociona con tanta insistencia, ya que sus beneficios son innumerables para la vida de los seres humanos y del planeta. La característica principal de los alimentos orgánicos es que su proceso de cultivo es totalmente natural, sin químicos, sin pesticidas, sin fertilizantes, sin hormonas, sin transgénicos, es decir, sin compuestos tóxicos y agresivos que contaminan la tierra y su fruto.



“La crónica exposición de productos con alto contenido químico causa daños a corto y a largo plazo a nivel del sistema nervioso, en los riñones, en el hígado y en el cerebro, ya que esos alimentos contienen elevadas dosis de pesticidas y de metales pesados, como mercurio y plomo. Por esta razón, los productos de origen orgánico son la mejor opción para favorecer la salud de los consumidores y mantener un ecosistema estable”, explica la nutricionista Gabriella Iturralde. Asimismo, el doctor especializado en medicina natural, Carlos Macías, afirma que los alimentos tratados químicamente traen como consecuencias enfermedades, ya que entran al cuerpo y debilitan el sistema inmunológico, alterando el metabolismo celular. “El hígado comienza a perder su acción energética y aparece el cáncer, la hipertensión o la diabetes”.



De la tierra a la mesa

Alex Sancho, productor de legumbres orgánicas de la sierra, menciona que para garantizar que los alimentos sean 100% orgánicos, el suelo debe estar completamente limpio, debe ser virgen, para que el agricultor controle sus plantaciones a través de la acción del sol, la lluvia y el aire, haciendo que la tierra se regenere por vía natural. “Con este proceso, las plantas mantienen su auténtico color, aroma, sabor y tamaño”.



Según el tecnólogo en alimentos, Marcelo Uscocovich, en el Ecuador solo hay un 10% de personas que siembran orgánicamente. “Por lo general, el producto orgánico ecuatoriano se exporta, pues pocos son los agricultores que manejan una producción calificada bajo los estándares orgánicos… Es difícil porque deben crear sus propios abonos, sin fertilizantes, para eliminar las plagas. Deben producir en menor cantidad porque necesitan tener un mayor control de sus cultivos. Deben realizar el trámite para certificar que sus productos son orgánicos y deben ofertarlos en un costo más elevado. Por ejemplo, la caja de banano convencional cuesta 5 dólares; en cambio, la caja de banano orgánico cuesta 15 dólares, 3 veces más que su valor normal, y esto solo se paga al exportar”, destaca.



Carne orgánica?

Gabriela Andrade, chef propietaria del restaurante de comida orgánica Allpa Green, asegura que no solo existen frutas, vegetales y hortalizas de este tipo, también puede encontrarse carne orgánica de vaca, pato, cerdo y cordero. “El cuidado de estos animales debe ser metódico porque hay que evitar que se enfermen para no tener que recurrir a tóxicos, como anabólicos, antibióticos u hormonas. Asimismo, se debe establecer un plan de alimentación a base de granos para que alcancen el peso adecuado y su carne contenga todas las proteínas básicas que requiere el organismo”, indica la chef, quien asevera que se pueden encontrar mariscos orgánicos. “Actualmente, existen piscinas orgánicas para criar camarones, pero su costo es más elevado por toda la logística implementada. Además, la pesca blanca o artesanal también asegura mariscos saludables”.



Salud asegurada

Cuando un alimento es orgánico, el cuerpo aprovecha toda su vitalidad. “Si no se pone freno a los productos tratados con fertilizantes, las personas van a seguir alimentándose mal y seguirán muriendo de cáncer, hipertensión, diabetes, artritis, alergias”, comenta el doctor Macías.



Además, el especialista destaca que los alimentos orgánicos ayudan a mantener el pH corporal equilibrado, con tendencia a la alcalinidad, haciendo que el organismo no se inflame y se llene de bacterias. “El pH ácido es una puerta abierta para que se multipliquen los virus y los parásitos de la comida tratada con químicos”. De igual manera, Marcelo Uscocovich agrega que cuando los alimentos no contienen sustancias artificiales, estos son asimilados correctamente y no se altera la función metabólica ni se cambia el código genético celular. “El cuerpo recibe niveles más altos de vitaminas, minerales esenciales, antioxidantes, hidratos de carbono y proteínas… Mientras menos productos con pesticidas comamos, va a ser mejor. Por ejemplo, si los vegetales que se consumen son orgánicos, pero la carne no lo es, habrá el 50% de probabilidades de enfermarse porque de un 100% de la comida, se está ingiriendo el 50% menos de químicos”, concluye.



Recetas orgánicas

Gabriela Andrade, chef del restaurante de comida orgánica Allpa Green, afirma que los platos que ahí se ofrecen son orgánicos, pues los ingredientes con que son preparados los consigue directamente a través de varios proveedores de Cuenca, Quito y Playas que tienen la correspondiente certificación orgánica de sus productos.



¿Se consigue con facilidad?

En los supermercados del país existen alimentos orgánicos, pero su precio aumenta al doble de su valor. “Es difícil encontrarlos porque son más costosos. Sin embargo, si hay la posibilidad de consumirlos se deben elegir los alimentos que tienen la cáscara fina, es decir, que no logran proteger su interior, como manzanas, uvas, frutillas, duraznos, tomates, al igual que los vegetales de hojas verdes, como espinaca, acelga, lechuga”, recomienda la nutricionista Iturralde.



La chef Gabriela Andrade expresa que lo que se encuentra normalmente son tomates, lechuga, pimientos, frutillas, aguacates, papaya, cebolla, aceite de oliva, quesos y leche, entre otros. “Es importante que todo producto de este tipo tenga su sello verde: la certificación que avala que es un alimento 100% orgánico. En el Ecuador existen sedes de certificadoras internacionales”.











El sello verde

Patricio Ajitimbay, representante de la certificadora alemana BCS OEKO-GARANTIE (con sede en Ecuador desde 1998) para la regulación orgánica, explica brevemente el procedimiento regular que certifica que un producto es orgánico. “El cliente interesado solicita a la certificadora la respectiva inspección; luego, se anuncia la vista al sitio, se realiza la auditoría de inspección, para investigar cada unidad y comprobar que están trabajando de acuerdo a los estándares orgánicos. Finalmente, se lleva a cabo la evaluación, se toma la decisión de otorgar o no la certificación y, si la resolución es positiva, luego de 30 días, se emite el certificado al cliente y se lo actualiza anualmente”.



Para diferenciar

> Organico o biologico: Libre de cualquier químico y que se ha cultivado de forma amigable con el medio ambiente.

> 100% natural: Sus ingredientes son totalmente naturales, pero esto no significa que estén libres de pesticidas.

> Producto de cultivo en transicion: La tierra en la que se lo sembró alguna vez fue atacada por fertilizantes; sin embargo, después de un tratamiento, se volvió orgánica.

> Produccion sustentable: Que su sistema de producción responde al comercio justo y busca el equilibrio ecológico.











Portobello gratinado con reducción de vinagre de papaya y frambuesa

Ingredientes:


>> 1 hongo portobello grande

>> 1 cdta. de queso parmesano

>> 1 cdta. de queso ahumado

>> 1 cdta. de tocino cortado en cuadraditos

>> ½ cdta. de tomillo

>> Vino blanco al gusto

>> 1 pizca de mantequilla

>> 1 chorrito de reducción de vinagre

>> 1 pizca de sal

>> 1 pizca de pimienta

>> Ralladura de pan



Preparacion: Hacer un relleno con el pan rallado, el tocino crocante, el queso ahumado rallado, el tomillo, la mantequilla y el vino blanco (para suavizar la masa). Luego, rellenar con esta preparación el portobello. Rociar con queso parmesano y llevarlo al horno a gratinar. Finalmente, bañarlo con la reducción de vinagre y decorarlo con perejil crespo.











Langostinos horneados con vinagreta de fréjol blanco

Ingredientes:


>> 5 langostinos grandes con cabeza y cola

>> ¼ tz de fréjol blanco

>> 1 pizca de aceite de oliva

>> 1 pizca de romero

>> 1 pizca de sal

>> 1 pizca de pimienta

>> 1 chorrito de vino blanco

>> 1 limón



Preparacion: Marinar los langostinos con vino blanco y limón. Llevarlos al horno hasta que estén cocidos. Para preparar la vinagreta de fréjol blanco, licuar el fréjol previamente cocido en agua, romero, sal, pimienta y aceite de oliva (si está muy espeso, agregar un poco del agua utilizada en la cocción). Finalmente, bañar con esta vinagreta los langostinos y acompañarlos con puré de papas al pesto y con vegetales salteados.



Asesoría: Gabriella Iturralde de Vilches, nutricionista; Telf.: 2682623. Carlos Macías, doctor especializado en medicina biológica y natural; Telf.: 2690646. Marcelo Uscocovich, nutricionista y tecnólogo en alimentos; Telf.: 093727447. Gabriela Andrade, restaurante Allpa Green; Telf.: 094400816. Patricio Ajitimbay, BCS ÖKO-Garantie; Telf.: 032910333.



Edición # 562 - 09 de junio de 2011

Decoración

Disfrutando del sol

Líneas rectas, modernas formas y materiales naturales se juntan formando esta bella y acogedora casa playera.

Leer más

sociales

Orientación

Encuesta

Para mantener tu cuerpo en forma, prefieres:

Realizar una dieta rápida.

Salir a correr al parque con unas amigas.

Acudir una hora diaria al gimnasio.

No comer en exceso.

Sociales

Guayaquil

Leer más
sociales