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REALEZA Fin de una era La abdicación de Juan Carlos I en su hijo, el príncipe Felipe, abre nuevos caminos de esperanza para la muy debilitada imagen de España, dentro y fuera de casa.


Fin de una era

Por: Tania Tinoco y Redacción Hogar Fotos: Reuters, AFP y Archivo

Una de las misiones que tendrá que cumplir el futuro rey Felipe VI  es fortalecer ante la historia la imagen de su padre, el rey Juan Carlos.  Las manifestaciones en demanda de un referéndum por el  fin de la monarquía en Madrid, Barcelona, Valencia y otras ciudades españolas, estaban protagonizadas por jóvenes para quienes resulta lejano el histórico rol que cumplió su monarca en favor de España. Tenía 10 años cuando pisó España por primera vez.  Había nacido en Roma el 5 de enero de 1938, en medio del exilio de su familia tras la proclamación de la Segunda República en 1931. No se quedó por mucho tiempo, pero volvería definitivamente en 1962.  Para entonces ya estaba casado con Sofía,  princesa de Grecia. Debió vivir sobre un piso de cristal esperando su momento con prudencia y sabiduría. Era el tiempo del franquismo, la dictadura del general Francisco Franco que iba a durar 40 largos años y a quien sucedería en el mando, con la venia de las cortes españolas. Fue proclamado rey el 22 de noviembre de 1975, tras la muerte de Franco, y pudo haber reclamado para sí los poderes absolutos del dictador pero, lejos de pretender ostentarlos, optó por una monarquía parlamentaria, en donde el rey oficialmente depende de los elegidos por el pueblo.

Juan Carlos el día de su proclamación como rey, el 22 de noviembre de 1975.

Las páginas grises
En abril de 2012, el rey Juan Carlos fue noticia de primera plana. No solo  había sufrido una fractura de cadera, sino que había participado en una jornada de caza de elefantes en Botswana, África. Fue un escándalo mayor. El monarca español aparecía en una foto vestido con chaleco de cazador, posando con un arma delante del elefante al que habían dado muerte en la jornada de caza. Los grupos defensores de animales pusieron el grito en el cielo, pues el rey ofendía así a los españoles, más aún cuando era presidente honorifico de la WWF de España, una de las principales organizaciones ecologistas del mundo. El monarca, que había sido invitado al viaje por un magnate sirio, pidió perdón en un inusual gesto de un rey. “Lo siento mucho, me he equivocado. No volverá a suceder”.

Los reyes y sus tres hijos aún pequeños.

Su gran legado
Bajo el mando de Juan Carlos de Borbón, España recobró la democracia y los españoles las libertades de las que habían padecido en el franquismo. El delimitó sus funciones, pues teniendo la representación de España, habría un Jefe de Gobierno que llevaría las riendas de la nación. 

Su profunda convicción democrática quedó sellada en el llamado 23 F. Cuando se pretendió un nuevo golpe militar en 1981. 

Los estudiosos de la figura del rey saliente, destacan en él 3 grandes virtudes: el espíritu de servicio a España, evidenciado en su labor moderadora y arbitral, dado por la Constitución;  la neutralidad sostenida en la contienda política y partidista y la defensa de la institucionalidad del país. 

Una encuesta reciente decía que su popularidad estaba en los españoles mayores de 55 años, mientras que la insatisfacción había hecho mella entre los más jóvenes, que se han quedado con las páginas grises de su vida privada.

Con Sofía a su lado, el rey  logró convertirse en el soberano de la transición y pilar principal de la democracia, con una especial dedicación a cultivar la amistad hispanoamericana. 

Los reyes de España durante unas vacaciones.

Juan Carlos siempre confió en el papel de su hijo como sucesor.

La familia real
Casado desde 1962 con la princesa Sofía de Grecia, el suyo no fue precisamente un matrimonio marcado por el amor, sino por la conveniencia. Pero, ¿alguien podría dudar del amor y  entrega absoluta de la reina por España y el rey? Nadie.  La suya ha sido una vida de abnegación, recompensada por el cariño y respeto del más grande y más pequeño ciudadano español. 

Con Sofía a su lado, el rey  logró convertirse en el soberano de la transición y pilar principal de la democracia, con una especial dedicación a cultivar la amistad hispanoamericana. 

En esa senda han transitado también sus hijos, como sus representantes a ceremonias y eventos especiales en América Latina. De hecho, cuando anuncia su abdicación al trono, su hija mayor, la infanta Elena, se encontraba precisamente en Quito,  visitando obras sociales que funcionan en Ecuador con la cooperación española. 

El príncipe heredero terminaba de asistir a los actos de posesión del nuevo presidente Salvador Sánchez Cerén,  y la menor, en cambio, la infanta Cristina, dedicada a sus asuntos personales que han puesto en entredicho su solvencia ante la justicia.

¿Y las infantas?
En 2012, tras el escándalo judicial en el que se acusó a Iñaki Urdangarín de malversación de fondos del Instituto Nóos, entre otros delitos, tanto él como su esposa, la infanta Cristina, y la infanta Elena pasaron a limitarse a ser solo familia del rey, pero no miembros de la familia real, por lo tanto, ni representan a la Corona en actos oficiales ni reciben fondos de los Presupuestos Generales del Estado.

Las infantas e Iñaki Urdangarín quedaron fuera de la familia real.

El futuro judicial de Juan Carlos
En 2012, dos juezas rechazaron proceder ante la demanda de paternidad de Albert Solá Jiménez y la belga Ingrid Sartiau, dos supuestos hijos del soberano español ¿El motivo? De acuerdo a lo establecido en la Constitución, el rey está exonerado de cualquier responsabilidad penal, y de que sea objeto de acciones civiles. Albert Solá solicitó ser reconocido como hijo biológico del rey Juan Carlos I y de Anna María Bach Ramón. Fue adoptado en Ibiza por la familia Solá Jiménez, de Sant Climent de Peralta (Girona). De igual manera, Ingrid Sartiau afirma que su madre, Liliane Sartiau, conoció al monarca en 1956, en Francia; con quien se reencontró diez años más tarde, en una feria en Luxemburgo, y nueve meses después nació ella.

Una de las últimas fotos oficiales de Juan Carlos y Sofía como reyes de España.

¿Por qué abdica?
Algunos coinciden en que la delicada situación de la infanta Cristina y la posibilidad de ir al banquillo de  los acusados junto a su esposo Iñaki Urdangarín, ha sido determinante a la hora  de tomar la decisión de abdicar, pues una encuesta arrojó su popularidad a 3.72 sobre 10, en enero de 2014, cuando se vislumbraba la imputación judicial de la infanta y su marido, el duque de Palma, por acusaciones que van desde el aprovechamiento de la imagen real hasta lavado de activos. Quienes no aceptan esta teoría, creen que su estado de salud lo ha llevado a esta decisión.  El rey, que cumplió 76 en enero,  ha sido operado 9 veces en los últimos 5 años. Pero nada de esto dijo el monarca en su alocución dirigida al pueblo español  a la una de la tarde del lunes 2 de junio: “He decidido poner fin a mi reinado y abdicar… no puedo sino sentir orgullo y gratitud hacia vosotros… una nueva generación reclama un papel protagónico… mi hijo encarna la estabilidad…”. Lo único que destacaba en su mensaje televisado era el semblante sereno del monarca y dos fotografías, la una de su padre y la otra de su hijo con la primera nieta en las rodillas, como un recordatorio de la dinastía Borbón.

Momento de la reforma
Cuando nació la infanta Leonor (2005), primogénita de los Príncipes de Asturias, se recalcó que no había urgencia alguna de reformar la ley sucesoria vigente desde 1978, sino hasta que se diera el hecho sucesorio en sí (cuando Felipe fuera proclamado rey), hoy, ese cambio en la constitución se vuelve prioritario, ya que una vez que Felipe sea el soberano, la sucesión se llevará a cabo de acuerdo a la legislación vigente en ese momento, es decir, Leonor sería la sucesora, salvo que sus padres tuvieran un niño. Dicha ley, que debe ser modificada, señala que: “La sucesión en el trono seguirá el orden regular de primogenitura y representación, siendo preferida siempre la línea anterior a las posteriores; en la misma línea, el grado más próximo al más remoto; en el mismo grado, el varón a la mujer, y en el mismo sexo, la persona de más edad a la de menos”.

¿Un rey infiel?
Siempre fueron habladurías. La lista de las presuntas amantes del rey era larga e incluía a una vedette, una decoradora mallorquina y hasta a la famosa cantante Paloma San Basilio. Pero con la princesa Corinna fue más que eso, al  punto de publicarse un libro con el título “La soledad de la reina”, de Pilar Eyre. La Zarzuela no ofreció comentarios y la reina Sofía permaneció fiel a su costumbre de no hablar en público sobre situaciones de su vida privada. Se dijo entonces que el rey había reunido a sus hijos para confesarles abiertamente de esta amiga íntima, muy importante en su vida: Corinna zu Sayn-Wittgenstein. Sin título nobiliario ni sangre real, la alemana 2 veces divorciada y madre de 2 hijos, se hace llamar princesa por el título de príncipe de su exesposo, de quien se separó en 2005. Corinna habría conocido al rey en 2006 y desde entonces coincidieron en varias oportunidades, siendo el blanco de todo tipo de comentarios.  Con 48 años, melena rubia y buena figura, Corinna vive en España, y es directora de una prestigiosa armería con sede en Londres.

Corinna zu Sayn-Wittgenstein.

Con poca paciencia 
Sus estudiosos dicen que fue perdiendo la paciencia con la edad y, posiblemente, la prueba más clara fue el incidente ocurrido en noviembre de 2007,  en una cumbre iberoamericana en Chile. En la sesión participaba el desaparecido presidente Hugo Chávez a quien hace rato se le había acabado el tiempo para su alocución. Varios mandatarios esperaban su turno, pero Chávez no miraba el reloj. En un gesto inusual, el rey Juan Carlos lo increpó con un grito: “... Por qué no te callas”. No fue la actuación propia de un rey, y generó una serie de comentarios de toda índole.

Sus estudiosos dicen que fue perdiendo la paciencia con la edad y, posiblemente, la prueba más clara fue el incidente ocurrido en noviembre de 2007,  en una cumbre iberoamericana en Chile.

El momento del famoso episodio en que el rey Juan Carlos calló al fallecido presidente Hugo Chávez.

La nueva Princesa de Asturias
Tras la proclamación de Juan Carlos I como rey de España, Felipe se convirtió en Heredero de la Corona, ostentando el título de Príncipe de Asturias. Ahora, luego de que se convierta en el monarca, su primogénita, la infanta Leonor, pasa a ser la nueva Princesa de Asturias, con lo que, de igual manera, cambia el nombre de los premios Príncipe de Asturias (galardones a la labor científica, técnica, cultural, social y humanitaria en el ámbito internacional), a Princesa de Asturias.

Los futuros reyes y sus hijas, Leonor y Sofía.

Juan Carlos y Felipe, el pasado y futuro de España.

El nuevo rey
En los próximos días y tras un trámite legal,  el príncipe Felipe de Asturias será proclamado en el parlamento como nuevo rey de España.  Una ley orgánica ha debido facilitar el proceso que no preveía la figura de la abdicación al trono español. Comenzará su reinado como Felipe VI, acompañado de su esposa, la otrora periodista Letizia Ortiz, que se convertirá en Reina de España.

Desde muy joven Felipe fue preparado para reinar.



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Edición # 598 - 13 de junio de 2014

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