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SALUD Alzheimer Ladrón de recuerdos Es una afección que implica mucho más que la pérdida de la memoria. Son momentos, historias; toda una vida. Te ofrecemos una completa guía sobre este mal.
Alzheimer Ladrón de recuerdos


Alzheimer Ladrón de recuerdos

Salud


Alzheimer
Ladrón de recuerdos

Es una afección que implica mucho más que la pérdida de la memoria. Son momentos, historias; toda una vida. Te ofrecemos una completa guía sobre este mal.


Por Ma. José Paredes Salmon mjparedes@vistazo.com; 
Paulina Morales Toro   mpmorales@vistazo.com
Fotos: Fotolia y archivo


“No sé quién soy y no sé qué será lo siguiente que pierda”.  Con esta frase, Alice, una destacada doctora lingüista de la Universidad de Columbia, se refiere a su estado mental. La enfermedad de Alzheimer llegó a su vida en la víspera de sus 50 años, y poco a poco se ve afectada su rutina diaria, la relación con su familia y el control que ella tenía sobre su vida. El papel interpretado por la actriz estadounidense Julianne Moore en la película Siempre Alice, basada en la novela con el mismo nombre de la escritora Lisa Genova, relata la historia de una brillante mujer atacada por esta enfermedad. Pero para las personas que la padecen, la realidad no está muy alejada de las películas. 

Perder la noción del tiempo y el espacio, olvidar cosas sencillas como un número de teléfono o tener dificultad al recordar un nombre, son sólo algunas de las problemáticas que presentan las primeras etapas de la EA (enfermedad de Alzheimer). Sin embargo, a medida que pasa el tiempo, este mal no se vuelve generoso; al contrario, se convierte en un vil ladrón de apreciados recuerdos y momentos, que deja como sello personal, lagunas mentales como símbolos misericordiosos hacia la persona que ataca. Poco a poco esas lagunas se secan y vivir a través de conversaciones ajenas e historias sobre lo que en algún momento perteneció  al cerebro en su “Belle époque” es uno de los recursos a los que los pacientes y las personas que comparten con ellos se aferran. 


El origen

El Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares de Estados Unidos, define la enfermedad como un tipo de demencia que conduce a una pérdida progresiva de funciones mentales, en donde muchas células nerviosas pierden sus conexiones con otras neuronas y mueren. Pero el génesis del reconocimiento de este mal se remonta a 1901, cuando el psiquiatra alemán Alois Alzheimer, identificó el primer caso de lo que se conoce hoy como la enfermedad que lleva su nombre, en una mujer de cincuenta años de edad, a quien llamó “Auguste D”. El investigador hizo seguimiento a su paciente hasta su muerte en 1906, momento en que por primera vez reportó el caso públicamente. Durante la mayor parte del siglo XX, el diagnóstico del Alzheimer estaba reservado para las personas entre las edades de 45 y 65 años con síntomas de demencia. La terminología cambió desde 1977, cuando, en una conferencia sobre la enfermedad, se llegó a la conclusión de que las manifestaciones clínicas y patológicas de la demencia presenil y senil eran casi idénticas, aún cuando las causas fuesen diferentes. Finalmente, el término enfermedad de Alzheimer fue aprobado oficialmente en la nomenclatura médica para describir a individuos de todas las edades con un patrón de síntomas: característica, curso de la enfermedad y neuropatología comunes. 


Alois Alzheimer.


Durante la mayor parte del siglo XX, el diagnóstico del Alzheimer estaba reservado para las personas entre las edades de 45 y 65 años con síntomas de demencia. 


“¿Cómo puedo curarme, si no conozco mi enfermedad?”

La actriz Wynona Ryder pronunció esta frase célebre en una de sus películas, “Girl Interrupted” junto a Angelina Jolie en 1999. Sin embargo, la definición del mal de Alzheimer se refiere a una enfermedad neurodegenerativa. Es la forma más común de demencia, es incurable y terminal, y aparece con mayor frecuencia en personas mayores de 65 años de edad. 

Se caracteriza en su forma típica por una pérdida de la memoria inmediata y de otras capacidades mentales, a medida que mueren las células nerviosas. La enfermedad suele tener una duración media aproximada de 10 años, aunque esto puede variar en proporción directa con la severidad de la enfermedad al momento del diagnóstico.


Las causas 

Aun cuando no han sido descubiertas completamente, existen tres principales hipótesis para explicar el fenómeno: el déficit de la acetilcolina, la acumulación de amiloide o tau y los trastornos metabólicos. La más antigua de ellas, y en la que se basan la mayoría de los tratamientos disponibles en el presente, es la hipótesis colinérgica, la cual sugiere que el Alzheimer se debe a una reducción en la síntesis del neurotransmisor acetilcolina. De acuerdo al doctor Óscar Del Brutto, experto en neurología, las causas de la enfermedad de Alzheimer no han sido identificadas del todo, y se cree que pudiera existir una asociación entre factores genéticos, tóxicos y ambientales.

Un estudio de la Clínica  Mayo en Jacksonville, Florida, luego de exámenes post-mortem a más de 3600 cerebros, descubrió que el avance de la proteína disfuncional “tau” conduce al deterioro cognitivo y a la pérdida de la memoria que se observa en la enfermedad de Alzheimer. El amiloide o tau, se acumula a medida que avanza la demencia, pero no es el principal culpable de la afección. 

El temor a contraer Alzheimer conlleva a formular una serie de cuestionamientos que a continuación, son contestados por el neurólogo Tomás Alarcón Avilés,  Jefe del Servicio de Neurología, en el Hospital Luis Vernaza de Guayaquil.


¿Cuáles son los factores de mayor riesgo a contraer esta enfermedad?

En los últimos años, la aparición de evidencia que liga esta enfermedad a trastornos en los cromosomas 21, 14 y 19, ha dado nuevas luces en el entendimiento de la misma. Además se sabe que el daño oxidativo, antecedentes de enfermedades cardiovasculares, inflamación y diabetes pueden estar asociadas con mayor frecuencia de presentación.


¿Por qué existe un mayor porcentaje de mujeres con Alzheimer?

A pesar de que corrientes de investigación responsabilizan a los cambios hormonales de las mujeres con mayores tasas de EA, los últimos resultados de investigaciones relacionan mutaciones de Apolipoproteína E4 en mujeres; alteración que está asociado como un factor importante en la aparición de la enfermedad en la población femenina. 


¿Cuáles son las etapas del Alzheimer? 

Se las clasifica en:

1.Leve: El paciente luce confundido y sin iniciativa, presenta alteraciones ligeras de memoria, especialmente de corto plazo o trabajo. Problemas laborales o con actividades rutinarias, irritables y frustradas.

2.Moderada: Con el avance de la enfermedad, la discapacidad es más evidente, siendo incapaz de realizar actividades complejas y dependiendo cada vez más del cuidador para realizarlas. La memoria se afecta de forma más severa y los periodos de desorientación y desconexión son más continuos y duraderos.

3.Severa: Discapacidad total. Incapacidad para recordar, hablar, alimentarse por sí solos o regular las funciones corporales básicas. Dependencia total del cuidador. 

¿Cuál es el papel del cuidador ante el Alzheimer? Es fundamental ya que es la persona que estará en contacto directo con el paciente y sus necesidades. Debe estar rodeado de una atmósfera adecuada para ejercer su trabajo ya que las dificultades del mismo pueden desencadenar en fatiga y abandono. 

¿Cómo se puede prevenir el Alzheimer? Se debe proceder con la prevención primaria asociada a disminuir exposición a factores de riesgo. Abandonar el tabaco y el alcohol, una dieta balanceada y equilibrada con todos los grupos alimenticios de forma sana, mantener actividad física, actividades mentales con ávida lectura, cálculo, crucigramas, es de gran ayuda. 


Vivir con el Alzheimer

“Casi y no la reconozco, cuando la comparo al portarretratos de su velador en que aparece sonriente con su hijo.  Han pasado un poco más de 2 años desde entonces y el Alzheimer ha llegado a la etapa final.

Está en cama, alimentándose a través de una sonda que empieza en una fosa nasal y termina en el estómago. Es que hace unas semanas ya se olvidó de deglutir.  No puede comer por sí sola…

Vive con nosotros y su dormitorio está junto a los demás… todavía recuerdo aquella noche en que se nos apareció 17 veces, confundida y extraña, preguntándose dónde estaba… a partir de allí, su médica le recetó unas gotas para ayudarla a dormir en las noches.  No siempre hacían efecto. 


Cada mañana mi marido se le acerca y pasa un rato junto a su lecho, en ese cuarto que parece una clínica, donde permanecen por turnos, una enfermera y una ayudante.  Suele salir desconcertado,  preguntándose, como me pregunto yo, si esa indignidad puede ser vida… No controla sus esfínteres y orina a través de una sonda.  Ya no habla, apenas unas palabras inentendibles en su idioma materno y unos gritos sofocados que denotan angustia.  Nos hemos cuestionado tantas veces cómo  la medicina sigue teniendo en el  Alzheimer una página en blanco.  Cuando veo a mi suegra es difícil hallar una señal de conciencia,  pero hace unos días, cuando mi esposo le cantó al oído la canción de cuna que ella le cantaba,  por increíble que parezca ella la tarareó bajito, unos pocos segundos, pero suficientes para que él llore de nuevo, como lo ha hecho tantas veces desde que la trajo aquí  porque no soportaba dejarla en un hogar de ancianos enfermos, donde la soledad es el mal mayor.

Empezó olvidándose regularmente de las cosas y confundiéndose del lugar donde estaba. Escondía un anillo y luego no se acordaba dónde lo ponía y culpaba a otros.  A veces, al amanecer, ya estaba de pie buscando frenéticamente la joya.  Así comenzó el Alzheimer y para evitar que salga sin rumbo, alguien debía estar con ella, permanentemente.  

 Fue perdiendo la ubicación geográfica y luego la posibilidad de mantener una conversación. Repetía incesantemente lo mismo y para todos nosotros, era tan difícil.  No recordaba que había almorzado y metía las manos en cualquier plato de comida.  Un día se negó a caminar y debimos ponerla en una silla de ruedas.  Meses  después, en una cama donde perdió todo contacto con este mundo de tercera dimensión… no recuerda a nadie y por tanto las visitas son nulas... no la escondemos pero sabemos que las personas se impresionan al  verla así… Su hijo tiene el alma en un hilo forzándose a aceptar que su madre no está más… La que acaricia y acompaña cada día  está ausente y distante y le duele…Cuando sale de su habitación parece escapar de una sombra fatal: el Alzheimer, sin  cura,  sin esperanza, sin explicación”.



Sabías que...

Esta enfermedad la sufren 44 millones de personas en el mundo, en el Ecuador de manera oficial, 80 mil.  Puede aparecer en personas de cualquier raza y sexo, alcanzando incidencias promedio del 3-4% aproximadamente, y tasas de 90 a 100 personas por cada 100.000 habitantes.

Se desconoce su origen y se cree que hasta el año 2050 habrá 135 millones de enfermos, de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud.

La familia es el apoyo fundamental al atravesar por esta enfermedad. 


Nutrirse para prevenir

“Está demostrado en estudios con evidencias científicas, que la mala  alimentación  de los individuos es clave para el desarrollo de muchas enfermedades y, dentro de estas,  el Alzheimer, pues el exceso en el consumo de grasas saturadas, así como de carbohidratos, son las principales causas para el deterioro de las células del cerebro y la pérdida de la memoria, ya que desencadenan anormalidades en los lípidos de la sangre”, comenta la nutricionista Gladys Nájera, Presidenta del Colegio de Nutricionistas del Guayas. 

Se podría decir entonces, que una alimentación saludable, es la medicina principal para la prevención de esta y muchas enfermedades, por ello, es indispensable conocer cuáles son los alimentos que contribuyen principalmente, a evitar la pérdida de memoria “…debemos promover el cumplimiento de las cuatro leyes de la alimentación, es decir que sea: completa en nutrientes, equilibrada según los requerimientos de cada uno, suficiente en calorías para mantener el peso saludable, y adecuada a sus necesidades individuales”.

Aquellos alimentos que contienen antioxidantes, trabajan como escudo protector, porque impiden el espontáneo y peligroso accionar de los radicales libres sobre el organismo. Entre los principales están “las frutas y vegetales  de color verdes, amarillos, rojos, morados, anaranjados, así también el mortiño, grosella china, huevo entero pero no frito, aceites de maíz, soya, girasol, oliva, aguacate, semillas de girasol, nueces, almendras, linaza, chía, salmón y té verde”.

De igual manera, es importante conocer las cantidades ideales para consumir estos alimentos diariamente. “No se puede dar un número de porciones exactas, porque es un tratamiento individualizado y depende del peso de cada paciente para saber las cantidades adecuadas, para programar en su plan de comidas”.


El gran aporte de las aceitunas

● Investigaciones realizadas por expertos en nutrición, cardiología y neurología a nivel mundial coinciden en que el consumo de aceitunas aporta grandes beneficios al organismo, porque previene enfermedades cardiovasculares y contribuye a evitar el Alzheimer.

● En un estudio publicado en la revista estadounidense Journal of Agriculture and Food Chemistry se destacó que las aceitunas protegen del deterioro cognitivo relacionado con el envejecimiento y la enfermedad de Alzheimer. 

● Uno de los componentes del aceite de oliva, el hidroxitirosol, antioxidante que se encuentra presente en las aceitunas, protege a las células cerebrales del proceso degenerativo que causa esa enfermedad.


(NYT/Escritos)


Volando sobre el nido  del Cuco…


La actriz Julianne Moore en su papel de la película Still Alice.

“Cuando se tiene cáncer, la gente se pone un listón rosa, recauda dinero y te ven como un luchador, pero cuando se tiene Alzheimer, te ven como un retrasado, como un discapacitado”. 

Esta es otra de las frases célebres que Alice (Julianne Moore) dice con ímpetu en la película ganadora de premios de la Academia hace poco. Al igual que este personaje, para los actores, una de sus grandes herramientas de trabajo es la memoria. Por ello, cuando se enfrentan a esta enfermedad, deciden recluirse, aislarse o hasta retirarse. 

Uno de los casos más recientes es el del reconocido actor Jack Nicholson, quien tras tener una envidiable carrera, ha decidido alejarse de los escenarios. El no poder recordar parlamentos y memorizar guiones, ha hecho que este icónico actor rechace papeles como el de la cinta Nebraska, por la que Bruce Dern fue nominado al Óscar.


Ronald Reagan, Charlton Heston, Rita Hayworth y el escritor Gabriel García Márquez tenían en común esta enfermedad. 

Jack Nicholson

Ejercita tu mente 

“El pensamiento positivo juega un rol preponderante en el largo plazo, así como los sentimientos de angustia, dolor, ira, insatisfacción y victimización influyen también en las acciones futuras porque se traducen en pensamientos que impactan, obviamente, de manera negativa en la concepción de la vida; lo más preocupante es que determinan la actitud de conformismo e inercia con esa realidad que les ha tocado vivir”, menciona el doctor Óscar Del Brutto. 

Se dice que no hay poder más grande que el de la mente, y ejercitarla es uno de los tantos beneficios para prevenir su deterioro. El neurocientífico estadounidense Larry Katz, autor del libro “Mantenga vivo su cerebro”, creó la llamada gimnasia “neuróbica”, es decir, una rutina de ejercicios especiales para el cerebro. Su teoría se basa justamente en el ejercicio de la mente para mantenerla con un desarrollo pleno y equilibrado. 


¡El gimnasio!

A continuación te damos diferentes tips y ejercicios para ayudar a mantener tu cerebro en forma. ¡Toma nota!

► Selecciona una frase de un libro e intenta formar una oración diferente formando las mismas palabras.

Revisa alguna revista y busca una foto que te llame la atención. Luego piensa en 25 adjetivos que creas que describen la imagen o tema fotografiado.

► Compra un rompecabezas e intenta encajar las piezas correctas lo más rápido que puedas, cronometrando el tiempo. Repite el ejercicio para ver tus progresos en velocidad.

► Memoriza cosas simples, como la lista de la compra o un teléfono. Y trata de recordar qué comiste hoy, ayer, la semana pasada.

► Al leer una palabra piensa en otras cinco que comiencen con la misma letra.

► Sudokus, crucigramas y ajedrez son algunas opciones para ganar cierta agilidad mental.


Links útiles: 

http://beta.quo.mx/noticias/2012/07/14/10-ejercicios-para-mejorar-tu-memoria

http://manuelgross.bligoo.com/20110826-20-ejercicios-para-mejorar-la-memoria


ASESORÍA: CLÍNICA DE MAYO, JACKSONVILLE – FLORIDA | NUTRICIONISTA GLADYS NÁJERA ERRÉIS – MSC NUTRICIÓN CLÍNICA. TELÉF: 0991516375 GUAYAQUIL, ECUADOR. | DR. ÓSCAR DEL BRUTTO, NEURÓLOGO – CLÍNICA KENNEDY. TELÉF: 2285790 | DR. TOMÁS  ALARCÓN AVILÉS, NEURÓLOGO. HOSPITAL LUIS VERNAZA. TÉLEF: 0985104403. GUAYAQUIL, ECUADOR.









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Edición # 608 - 16 de abril de 2015

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